Este artículo trata sobre una problemática que afecta a todos los españoles y que va más allá de la política: la falta de dignidad en la sociedad y en nuestro país. Estamos en una encrucijada en la que debemos elegir entre dos opciones: corrupción o democracia. Y es momento de alzar la voz y decir un rotundo “NO” a la corrupción y al llamado “sanchismo”.
Los ciudadanos españoles estamos cansados de ser tratados como títeres en manos de políticos corruptos que solo buscan su propio beneficio. Estamos hartos de un sistema que nos miente y nos manipula constantemente. Es hora de rechazar este manual de resistencia que no tiene ningún fundamento y que solo nos lleva al deterioro de nuestra democracia.
El llamado “sanchismo” es una expresión que resume todo lo que está mal en nuestro país. Estamos viviendo en un constante serial de escándalos que inundan los medios de comunicación y que, en muchas ocasiones, se nos hace difícil de seguir debido a la gran cantidad de personajes y tramas que lo conforman. Estamos hablando de favores, intermediarios, tráfico de influencias y ataques al correcto funcionamiento de nuestra democracia.
El último episodio de esta trama es especialmente denigrante para los españoles, para nuestra democracia y para la imagen de España en el exterior. El caso Leire-Aldama es la gota que colma el vaso del daño que está haciendo el gobierno socialista de Sánchez a nuestro país. Y no podemos olvidar que hay un actor secundario en esta obra, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que no pierde oportunidad para tener su propio papel en las representaciones teatrales del sanchismo.
La corrupción sanchista apesta y el líder de la trama, Pedro Sánchez, sigue eludiendo sus responsabilidades de forma bochornosa y aferrándose al poder con tal de no perder su posición privilegiada. Nunca antes habíamos visto algo así: la esposa, el hermano, el número 2 del PSOE, el número 3 del PSOE, el fiscal general, la fontanera, el comisionista… y la lista sigue.
Es necesario que expresemos nuestro malestar de forma clara y contundente. Debemos elevar la voz, salir a la calle, tomar el pulso y demostrar que no estamos dispuestos a seguir siendo gobernados por un partido que está totalmente colonizado por personajes oscuros y tramas presuntamente mafiosas. Cada escándalo que sale a la luz nos hace apesadumbrarse una exorbitante vergüenza y es hora de frenarlo.
Por eso, te invito a que te unas a mí el próximo domingo, 8 de junio, a las 11 de la mañana en la Plaza de España en Madrid. Allí, los demócratas españoles nos uniremos para mostrar nuestro apoyo a la democracia y para decir basta a la mafia que nos avergüenza día tras día. Yo estaré allí, ¿y tú?
Es momento de tomar acción y de demostrar que somos una sociedad digna y que no nos dejaremos manipular por aquellos que buscan su propio interés en lugar del bienestar de nuestro país. Juntos podemos hacer la oposición y disputar por una España libre de corrupción y con una democracia sólida. ¡Nos vemos en la Plaza de España!